CODDEHUM pone en su sitio a “ambicioso director de escuela”


Ante la denuncia de padres de familia contra el director de la Escuela Primaria “Simón Bolívar”, Esteban Torres Nava, porque durante el receso de la mañana del jueves intentó que los niños sólo adquirieran alimentos con una vendedora que él dejó ingresar al plantel, la Comisión de Defensa de
Derechos Humanos de Guerrero intervino en el caso.
Los padres de familia denunciaron que el director de ese plantel localizado en la colonia Loma Bonita de esta capital, mandó cerrar con candando una pequeña ventana para evitar que los niños siguieran comprando su desayuno por ahí a una vendedora a la que él mismo impidió su ingreso a la escuela.
Lo anterior bajo el argumento de que lo que les vendía no era sano, sin embargo, la escuela no cuenta con una Cooperativa para que en ese lugar los menores consuman sus alimentos con base a un régimen nutricional y, además, el director intentó ocultar que fueran descubiertos los productos de la vendedora a la que sí dejó ingresar al plantel a la hora del receso, misma a la que intenta darle ventaja para que eleve sus ventas entre la matrícula escolar.
Por la mañana, durante el receso, varios niños comenzaron a llorar porque ya no podían comprar su desayuno por la ventana, lo que generó mucha incertidumbre entre los adultos que desde afuera de la escuela escuchaban los lamentos.
Varios padres de familia llegaron a las puertas de la escuela primaria para conocer el motivo de los llantos, pero les negaron la entrada.
Los padres y madres pidieron hablar con el director y éste salió a la puerta y ahí los atendió; les dijo que no podían entrar a la escuela.
Afuera de las instalaciones se encontraron con una de las dos vendedoras que de lunes a viernes entraba a la escuela a ofrecer sus productos para los niños, lo que a los padres y madres les extrañó.
La vendedora de nombre Patricia, les comentó a los papás que el director ya no la dejaba entrar a vender a la escuela y que desde que pasó esa situación, ella se había instalado cerca de la barda del plantel, donde a través de una ventana, les pasaba los alimentos a los niños durante el receso, lo que al director le molestó y por eso mandó cerrar con candado.
También les dijo a los padres que, por vender afuera de la escuela, el director la había amenazado, por lo que incluso presentó una denuncia ante la Agencia del Ministerio Público.
Patricia, quien también es madre de dos alumnos que asisten a esa primaria, se dijo sorprendida del actuar del director, porque aseguró que para entrar a vender a la escuela le entregaba una cuota de 210 pesos diarios, incluso, le preparaba alimentos especiales para desayunar y de manera gratuita todos los días.
Una vez que finalizó el receso y la vendedora que se encontraba en el interior terminó de guardar sus productos, el director dejó pasar a los padres a la escuela.
Los padres aseguraron que esa mujer (cuya identidad no revelaron) sólo vende chicharrones, refrescos y dulces, por lo que dijeron no es una alimentación sana.
Ante esa situación arribó a la escuela el coordinador auxiliar adscrito a la Dirección de Quejas de la Comisión de Defensa de Derechos Humanos de Guerrero, Jesús Romero Hernández, quien se entrevistó con el director Esteban Torres Nava, al que le explicó que la alimentación es un derecho básico internacional y que los niños podían elegir a quién comprar, de lo contrario es un atentando a la Declaración Universal de los Derechos los Niños, que en su Artículo 4 refiere que tienen derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada.
El director se comprometió a abrir de nueva cuenta la ventana y que sean los niños los que decidan a quién comprarle.
Los padres exigieron que esa escuela sea debidamente supervisada por la Secretaría de Educación de Guerrero y que haga presencia personal de la Contraloría. (www.agenciairza.com)

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