Balas o éxodo; el hoy del periodismo en Guerrero

En el estado de Guerrero, desde 1997 a la fecha existen doce casos de periodistas asesinados sin que el gobierno haya podido aclarar alguno de éstos.
Además, se han presentado ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos 114 quejas de
diferentes tipos.
Lo anterior fue informado de acuerdo a los registros oficiales por Armando Ramírez Cuevas, coordinador de vinculación con organizaciones civiles, de atención a periodistas y migrantes. México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, la realidad que se vive es inusitada; las muertes y desapariciones de comunicadores son un escenario de terror para quienes realizan este ejercicio de informar. Los homicidios de periodistas en esta entidad sureña son: el de Jesús Abel Bueno León en 1997; Rafael Villafuerte Aguilar en 2003; Misael Tamayo Hernández quien fue director y fundador del periódico “Despertar del Sur”, ocurrido en 2006; el de Amado Ramírez, Corresponsal Televisa Nacional en 2007. Están además los casos de: Jean Paul Hernández Arroyo, reportero de diversos periódicos en Iguala; Juan Carlos Hernández del semanario “El Quijote” y, Juan Daniel Martínez Gil, locutor de la W Radio-Acapulco, ambos año del 2009.
Además, fue asesinado Jorge Alberto Ochoa Martínez, director de “El Sol de la Costa”.
En este caso, en su momento la Procuraduría de Justicia del Estado afirmó que el hecho se dio a raíz de un conflicto de tránsito.
Están además Evaristo Pacheco Solís, reportero del periódico “Visión Informativa”; Juan Francisco Ríos Rodríguez, corresponsal de El Sol de Acapulco en Costa Grande y dirigente del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa sección XXIX, así como Elvia Hernández Galeana, editora del periódico semanal de la Costa Grande.
Desde el año 2000 hasta este 2014, se han presentado 114 quejas de comunicadores que tienen que ver con agresiones físicas o verbales, actos de hostigamiento e intimidación entre otras cosas. Cabe resaltar que en varios de estos casos está relacionado el gobierno estatal, federal o los municipales.
El país se ubica en segundo lugar en América Latina después de Colombia, en número de periodistas asesinados y desaparecidos.
Desde esa fecha fueron asesinados en Guerrero 12 periodistas con lo cual se coloca en los primeros lugares de atentados a informadores, destacando también la desaparición del jefe de Información del diario Novedades Acapulco, Marco Antonio López Ortiz, secuestrado un 7 de junio, precisamente el Día de la Libertad de Expresión. Destacan además los casos de Amado Ramírez Dillanes, corresponsal de Televisa en el estado; Juan Martínez Gil, del Grupo Radiorama Acapulco.
Guerrero es además una de las 10 entidades federativas donde hubo desplazamiento forzado de periodistas según ha informado el Centro Nacional de Comunicación Social que considera el 2012 como el peor año para la Libertad de Expresión.
Los estados de donde han emigrado periodistas a causa de la violencia y las amenazas son: Veracruz, Morelos, Sinaloa, Coahuila, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Estado de México, Guerrero, Zacatecas y Oaxaca. Tanto en México como en Guerrero, la censura y autocensura son una realidad. Los editores han tomado como medida en algunos casos eliminar la firma del reportero para protegerlo de posibles venganzas. Igual ha sucedido con fotografías que implican violencia extrema y homicidios con lo cual se pretende defender a los informadores guardando su identidad en el anonimato.
Un elemento de crueldad extrema es la desaparición de periodistas que se encuentra cada vez más a la alza, ya que el dolor por la ausencia forzada lacera la tranquilidad de familiares, amigos y compañeros. Leodegario Aguilera Lucas, editor de la revista Mundo Político, fue secuestrado por tres individuos en el hotel Fiesta del Mar de Acapulco el 22 de mayo de 2004.
A la fecha no se conoce su paradero. Marco Antonio López Ortiz es uno de los grandes ausentes del ramo periodístico, jefe de Información de Novedades Acapulco, quien fue secuestrado por individuos armados el 7 de junio de 2011, cuando acudió al restaurante bar Los Arbolitos, en el centro de Acapulco, desconociéndose a la fecha su paradero y los motivos específicos de su desaparición.
Las mujeres periodistas también son agredidas: Elvira Hernández Galeana fue asesinada de tres balazos el primero de julio de 2010; la mataron junto con su esposo José Francisco Rodríguez Ríos, cuando atendían un ciber-café de su propiedad en Coyuca de Benítez.
Amado Ramírez Dillanes, periodista al servicio de Novedades Acapulco, corresponsal de Televisa y conductor del programa Al Tanto de Radiorama Acapulco, fue asesinado el 6 de Abril de 2007. Misael Tamayo Hernández director de El Despertar del Sur y Despertar de la Costa Costa, apareció muerto en un hotel de Ixtapa Zihuatanejo.
Evaristo Pacheco Solís, director del semanario Visión Informativa, apareció muerto en el año 2010 sobre la Carretera Chilpancingo-Chichihualco.
Organizaciones internacionales de protección a periodistas y defensa de la libertad de expresión, como Reporteros sin Fronteras y Artículo 19, señalan a México como el país más peligroso de América Latina para ejercer esta profesión. (Baldemar Gómez Roque/Agencia Periodística de Investigación)

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