Prevén escenario desastroso en ejidos por la Reforma Rural

La Coordinación Ejecutiva Estatal de la Unión Nacional de Organizaciones Regionales Campesinas Autónomas (UNORCA) aseguró que más de 15 mil ejidos en el país enfrentarán procesos legales para evitar el saqueo de sus tierras por parte de empresas mineras, petroleras y otras trasnacionales
que se apoyarán en la reforma rural y la llamada “ocupación temporal” mediante las cuales pretenderán apoderarse de predios comunales.
Celerino Tlacotempa Zapoteco, dirigente estatal de esta organización, señaló que, cuando aún no se concluye con los foros que se convocaron por el Gobierno Federal para discutir la reforma rural anunciada, al país ya se le asestó un cruel golpe a través de las leyes secundarias de la Reforma Energética, que impuso el presidente y su grupo incondicional de diputados.
Destacó que empresas transnacionales petroleras, gaseras y eléctricas, tiene las puertas abiertas para aprovecharse de los campesinos y despojarlos de sus propiedades dado que así lo proyecta la reforma energética.
“Ante esto, rechazamos el contenido de las reformas autoritarias y privatizadoras en curso, como las leyes secundarias de la Reforma Energética que dan carta de naturalización al despojo de los territorios ejidales y comunales, por lo que ya no sabemos qué es peor, si la expropiación de nuestros predios planteada inicialmente para darle prioridad a la extracción de hidrocarburos por las empresas transnacionales, o las servidumbres y ocupaciones temporales que han sido aprobadas en las nuevas leyes”.
Por ello, dijo, es necesario que la reforma rural se fundamente en las propuestas de las organizaciones campesinas, en un esfuerzo incluyente, democrático, donde el centro de los acuerdos sea darle un profundo vuelco a las políticas públicas y al modelo dominante que actualmente impera.
“La reforma democrática del campo debe tener un propósito fundamental que es la defensa y consolidación de la propiedad social porque es la única forma justa de superar las grandes desigualdades, el hambre y la pobreza rural extrema, por lo que el objetivo debe ser la reducción de la alarmante dependencia alimentaria, la protección y la preservación de los recursos naturales y la transformación de las pequeñas unidades productivas en entidades que garanticen la soberanía alimentaria”.
Asimismo criticó que hasta este momento las políticas públicas que se han impulsado en nuestro país no hayan logrado detonar la producción agrícola, el empleo, el aprovechamiento sustentable del ambiente y traten de entregar al extranjero nuestros recursos naturales.
“Para aumentar la productividad de manera sustentable, los productores requerimos de políticas que favorezcan el uso sostenible de la tierra, el agua y la biodiversidad, así como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático, por lo que la producción de alimentos debe ser una de las prioridades de cualquier nación que desee fortalecer su desarrollo y apuntalar su soberanía, por lo que debido al retraimiento y desaparición de instituciones como CONASUPO, DICONSA y Almacenes Nacionales de Depósito, el mercado interno ha quedado en manos de las transnacionales y la comercialización agroalimentaria fue ya monopolizada”. (Por Abel Miranda Ayala)

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