Entre escombros viven poco más de 20 familias en la barranca del Tule

A más de dos meses de que abandonaron el albergue que estuvo instalado en las instalaciones del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), más de 20 familias actualmente habitan entre los escombros de lo que fueron sus viviendas en las márgenes de la barranca del Tule, donde
diariamente se siguen presentando deslizamientos de tierra.
Doña Adela Jiménez Navarrete, relató que las lluvias de mediados de septiembre generaron deslizamientos en la tierra que devastaron las viviendas que han habitados desde hace más de 15 años, por ello para proteger sus vidas se trasladaron a la escuela Nicolás Bravo donde estuvieron algunos días, “después nos trasladaron al albergue del SUSPEG. Finalmente, poco a poco fueron retornando a sus casas en la barranca del Tule, mismas que adaptaron como pudieron y se volvieron a instalar a pesar de que en este sitio sigue presentando deslizamientos del suelo. Antonio Nava Bautista mostró el interior de su vivienda donde, aseguró que al menos una vez por semana se tienen que hacer reparaciones porque el suelo se sigue hundiendo, “geólogos que vinieron hace tiempo nos dijeron que el principal problema es porque en la parte alta se destruyó el drenaje y fue lo que causó un deslave, y como el tubo sigue abierto, el agua del drenaje sigue causando movimientos de tierra “. Los precaristas señalaron que desafortunadamente no tiene familiares en Chilpancingo, ni dinero como para pagar una renta, por ello se vieron en la necesidad de regresar a la barranca en cuyas márgenes y a sabiendas que es terreno federal que no debe habitarse, desde hace 15 años instalaron su vivienda, en las que tratan de sobrevivir junto a sus familias. De acuerdo con cifras del gobierno municipal, en Chilpancingo fueron mil 800 las familias que sufrieron afectaciones por las lluvias de septiembre de estas medio centenar siguen albergadas en las instalaciones del INDEG, el resto han regresado a sus viviendas. Cabe señalar que las 20 familias que habitan en las márgenes de la barranca del Tule, están asentadas en una zona federal de la que se posesionaron hace 15 años y tras las afectaciones hubo ofertas de que se les apoyaría para una reubicación que hasta el momento no ha llegado. (Por Abel Miranda Ayala)

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