El PRI perdió porque se lo repartieron como botín los caciques y “sagradas familias”: ELA

La estrepitosa derrota del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las pasadas elecciones concurrentes del uno de julio, en Guerrero, se debió a que los caudillos, los caciques y las “familias sagradas” se lo repartieron como botín y eso la gente no lo vio bien, expresó categórico y enfático el
ex dirigente estatal de este instituto político, Efrén Leyva Acevedo.
Entrevistado ayer en el restaurante Citrus, de su amigo Beto Morlet, y en donde desayunó y departió por cerca de tres horas la mañana de ayer con varios de sus amigos personales, el controvertido ex alcalde de Chilpancingo, expresó que la excusa esa de que Guerrero es el estado más perredista, para justificar la derrota del PRI no es válida y deslindó también al actual dirigente estatal del tricolor, Cuauhtémoc Salgado Romero del descalabro sufrido por este instituto político.
Primeramente, Efrén Leyva Acevedo se mostró renuente a dar la entrevista, tanto así que varios fueron los reporteros que tuvieron que retirarse ante su negativa.
Sin embargo, ante la terquedad de otro grupo de reporteros, poco a poco se soltó y “sin querer queriendo” comenzó verter su acre crítica en contra de quienes manejan al PRI en el estado de Guerrero a quienes calificó de caciques, de caudillos.
De manera directa, Leyva Acevedo se lanzó contra el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, a quien criticó el que haya impuesto a su hijo como candidato a diputado local por la vía plurinominal.
Al respecto, se preguntó: “¿quién es Figueroa?...los ex gobernadores son como un Tehuacán abierto: cuando abres un Tehuacán se le va el gas, ya no sirve, eso es un ex gobernador”, enfatizó.
Cuestionado respecto al argumento esgrimido para justificar la derrota del PRI en cuanto a que Guerrero es el estado más perredista del país, Leyva Acevedo apuntó que “no es válido, porque no es cierto que Guerrero sea el estado más perredista, es un estado en el que se repartieron al PRI como un botín y, obviamente, eso lo vio mal la gente y ahí están las consecuencias.
Y agregó: “el que bailó que se siente, que deje que vengan las nuevas generaciones, porque si no abrimos al PRI a las nuevas generaciones estamos sentenciado al PRI a envejecerlo y cometer los mismos vicios de hace 10 o 15 años y el PRI que quiere Peña Nieto es un PRI muy diferente.
Dijo además que lo más benéfico para el PRI en estos momentos es que salgan de él los caciques, los caudillos que no quisieron entender a José Francisco Ruiz Massieu, porque además nunca lo leyeron.
En la charla con reporteros locales, Efrén Leyva dijo que a estas alturas de su carrera política ha sido presidente del PRI en los estados de Querétaro, San Luis Potosí, Jalisco y Guerrero, y ha fungido como delegado en 24 entidades más, de las cuales la última fue Baja California en donde ganó las cinco presidencias municipales y siete de ocho distritos electorales.
—No es profeta en su tierra, don Efrén?, se le cuestionó.
—Fíjate que puede ser la razón, pero no me doblego ante los cacicazgos, por eso les dejé el cargo. Lamento que no hayan entendido lo que hicimos en dos años y medio y les bastó dos meses para destrozarlo.
En cuanto a la derrota del PRI, dijo no aceptar que se culpe de eso a Cuauhtémoc Salgado Romero, porque cuando él llegó a la Presidencia del Comité Directivo Estatal ya estaban dadas las candidaturas. Además dijo que el dirigente del tricolor en Guerrero “es un buen hombre, un político completo que lo único que necesita es sacudirse ese ‘figueroato’ que le quieren meter”.
Asimismo, tras señalar que a los caudillo del PRI “hay que mandarlos al desfile del 20 de noviembre”, apuntó que la reestructuración del PRI tiene que ser obligada y eso le toca hacer precisamente a Cuauhtémoc, a quien se ofreció a ayudarle.
Dijo que en el PRI “el que bailó que se siente, esa debe ser una norma de oro, ahora que vengan las nuevas generaciones”.
—Pero si salieron muy bailadores, —se le inquirió.
—Pues que se vaya a bailar a otro lado, pero aquí que dejen bailar a las nuevas generaciones. El PRI debe de abrirse a las nuevas generaciones, debe dejar de ser un partido de familia, las familias sagradas que se quiten.
Finalmente, Efrén Leyva anunció que a finales de agosto o principios de septiembre presentará en esta ciudad un libro que recientemente escribió y en el que habla de su experiencia política. (Baltazar Jiménez Rosales)

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